Salutación a las siete iglesias
4 Juan a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5 y de Jesucristo el testimonio fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán; lamentación por él. Si, amén. 8 Yo soy el Alfa y Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir; el Todopoderoso.
Una visión del hijo del Hombre
9 Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo, 10 Yo estaba en el Espíritu en el día del señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, 11 que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el Último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. 12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro, 14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como llama de fuego; 15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.
Comentarios
Publicar un comentario